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Publicado el Jueves, 26 de Febrero del 2026 Ruido nocturno del tráfico podría elevar los niveles de colesterol

Ruido nocturno del tráfico podría elevar los niveles de colesterol

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La contaminación sonora, un enemigo invisible en las ciudades, suma evidencia como factor de riesgo para la salud cardiovascular. Un extenso análisis multinacional revela que el ruido nocturno del tráfico, incluso en niveles que no resultan molestos, puede elevar el colesterol LDL y otros lípidos sanguíneos, lo que incrementa la vulnerabilidad de millones de personas a enfermedades cardiovasculares.

El estudio, que abarcó a más de 270.000 adultos de Europa, advierte que el umbral de riesgo comienza en apenas 50 decibelios, nivel superado habitualmente en entornos urbanos y suburbanos.

El trabajo, dirigido por Yiyan He de la Universidad de Oulu, reveló una relación directa entre la intensidad del ruido nocturno del tráfico y el aumento de colesterol LDL en sangre. Según los datos difundidos por StudyFinds, “la exposición al ruido del tráfico rodado nocturno, a partir de 50 decibelios (dB), se asocia con alteraciones en el colesterol sanguíneo y los perfiles lipídicos en adultos”.

Aunque el incremento medio en el colesterol total fue de 0,41 miligramos por decilitro, el impacto poblacional resulta considerable por el volumen de personas expuestas.

Los investigadores no identificaron diferencias significativas en los perfiles lipídicos por debajo de los 50 dB. En el rango de 50 a 55 dB ya se observaron aumentos sostenidos de colesterol LDL y otras lipoproteínas implicadas en el riesgo cardiovascular, tendencia que se intensificó por encima de los 55 dB.

Además del colesterol LDL, las partículas IDL y el colesterol total mostraron valores superiores en los tres países analizados

 

El mecanismo principal identificado se vincula a la fragmentación del sueño por el ruido. StudyFinds señala que el ruido nocturno fragmenta el descanso, sin necesariamente provocar despertares conscientes, lo que activa las vías de respuesta al estrés del organismo y desencadena la liberación de cortisol, hormona que regula los lípidos y el metabolismo del colesterol. Reiteradas alteraciones pequeñas del sueño, acumuladas a lo largo del tiempo, pueden incidir en los niveles de colesterol LDL.